Hace unos años, cuando alguna gente comenzó a tener más canales de tele en casa, tipo Euskaltel, y movidas por el estilo, se oía que había unos dibujos cojonudos, que eran mucho más bañaos que South Park, que por aquél entonces era lo que partía la pana, o los Simpson, o cualquier otra serie ácida de dibujos, y que éstos nuevos eran el descojono padre: PADRE DE FAMILIA. El nombre de la serie me parecía súper cutre, pero en fin, la gente te contaba batallas de los capítulos, y sí que parecían tener bastante gracia.
Hasta este verano no he podido ver La Sexta en casa, porque este edificio no tenía instalado el rollo ese del T.D.T.. El tema es que al final lo colocaron. Qué bien, ahora se ve el Padre De Familia, fijo que será súper guapo, tanta fama que tiene...
Unos pocos capítulos me bastaron para odiar a muerte esta bazofia.
Gráficamente son una gran mierda, tienen un toque a "cutre-pero-retocado-limpiado-y-perfilado-a-muerte-a-ordenador" que me da muchísima grima. La cosa empieza ya francamente mal, con una chorrada de canción demasiado larga en plan medio cabaret cutrísimo insoportable interpretada por voces enfermizas. Todos los personajes son malísimos, y sólo hace gracia el hijo rubio idiota. El protagonista es un gordo de mierda (Homer) con voz de Jefe Biggun y una risa que, lejos de hacer gracia, molesta muchísimo. La mujer (Marge) es boba perdida; el perro (Ayudante de Sta. Claus) habla en plan Sherlock Holmes, y es medio julay; el bebé (Maggie) parece que tiene algún problema de retraso cerebral de nacimiento, creo que no debía haber nacido. Esto del bebé se supone que es una bomba de
diversión; la hija (Lisa) ni sé que poner ya, resulta que es fea y está desesperada por follar, o algo parecido. Hay otro que es un obseso sexual (Lenny), toda su gracia radica en decir algo de sexo
metido en cada capítulo con margarina y calzador, y mover la pelvis alante y atrás; otro que es negro (Carl), que su gracia es ésa, ser negro. Otro es paralítico (Flanders) y se ríen de él por ello. La serie está llena de flashbacks estúpidos para ahorrarse tener que inventar una historia demasiado larga, de hecho por lo que yo he visto, como el 60% de cada episodio son flashbacks sin sentido, con más o menos tino.
Pero todo esto casi podría soportarlo, si la serie no sería del estilo: TODO VALE. Me río de lo que sea con tal de que la peña vea los dibujos. No hay reglas. Esto es con lo que yo, personalmente, no puedo. Todo vale significa, por ejemplo: me meto con los paraplégicos, y digo todos los tacos que hagan falta, en el momento que sea, sin gusto ninguno ni medida. Los tacos hacen gracia, venga... como los pedos, y punto. Se ponen continuamente, garantía de éxito, garantía de risas. Que los dibujos digan follar y puta mola. Que lo digan todo el rato, pues. Afortunadamente no es tan fácil hacer reír y así lo único que se consigue es dar verdadera lástima.
El punto culminante de la serie para mí fué un capítulo que estaba viendo mientras comía, en el que de pronto, apareció Hitler, en plan sadomasoquista con el gordo protagonista, haciendo alguna supuesta gracieta. Se me cortó el hálito ante lo que estaba viendo y oyendo, de verdad. Ahora las risas es meterse con Hitler y reírse de Hitler. Este programa de mierda no lo quiero volver a ver nunca más. Es un producto y hay que vender como sea, eso te lo dicen desde el principio bastante claro, pero al fin y al cabo, ésto lo hacen personas; cuando alguien crea tal basura... ¿qué piensa? ¿Y si a tu madre la hubieran despellejado viva en un puto agujero de mugre y la hubieran meado encima, entonces qué, también te haría gracia la guerra? ¿Y si le hubieran cortado las manos a tu padre delante tuyo, también te reirías de Hitler?
La televisión es una basura de lo más grande que existe, pero vosotros, hijos, os lleváis la palma. Bravo, seguid así.
Sigamos todos así.
viernes, 9 de noviembre de 2007
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